Análisis de sangre durante el embarazo

Análisis de Sangre

Información sobre resultados de análisis de sangre

Los análisis de sangre son parte rutinaria de tus cuidados prenatales. Cuando vayas a una cita con tu médico de cabecera estando embarazada, en algún momento te pedirá que te hagas un análisis sangre.

Aunque los análisis de sangre se utiliza también para la detección del embarazo, este artículo trata de cómo se utilizan los análisis de sangre como parte de los cuidados prenatales.

Imágen de Análisis de sangre durante el embarazo

Para realizar este análisis médico tomará una pequeña muestra de sangre, generalmente de una vena de tu brazo. La muestra de sangre se envía a un laboratorio para su análisis.

El análisis de sangre en el embarazo tiene como objetivo comprobar:

  • Tu grupo sanguíneo.
  • Si eres Rh positiva o negativa, es decir, si tu sangre tiene el antígeno Rhesus o no.

El hacer un análisis de sangre durante el embarazo, también te puede dar información sobre:

  • Tus niveles de hemoglobina. La hemoglobina es la parte de tu sangre que transporta oxígeno a través de tu cuerpo.
  • Tu inmunidad a la Rubeola.
  • Si tienes sífilis o hepatitis B.
  • Si tienes VIH/SIDA.

Todas las pruebas anteriores son opcionales. Tu médico de cabecera debe explicarte cuales de estas pruebas va a hacerte de forma que puedas decidir si quieres hacerlas o no.

En algunos casos, si se considera que puedes estar en riesgo, es posible que tu médico te ofrezca hacer una prueba para comprobar el buen estado de los glóbulos rojos. Esta prueba, tiene como objetivo buscar problemas como la enfermedad de las células falciformes o talasemia.

Estos análisis de sangre os darán a ti y a tu médico información importante sobre tu salud. También pueden revelar problemas potenciales en tu embarazo.

En algún momento en el primer trimestre de tu embarazo, tu médico debería solicitar que te hagas un análisis de sangre para detectar anomalías, como el síndrome de Down. Este examen de sangre puede combinarse con un análisis de la translucencia nucal.

Si tienes RH negativo, debes hacerte un análisis de anticuerpos que habitualmente son cada cuatro semanas a partir de las 28 semanas de embarazo.

Resultados de análisis de sangre durante el embarazo

Grupo sanguíneo

Es importante saber tu grupo sanguíneo por si necesitas una transfusión durante el embarazo o al dar a luz. El grupo de sangre puede ser A, B, AB o 0.

Rh o antígeno Rhesus

Tu médico necesita saber si tu sangre contiene o no el antígeno Rhesus. Si tienes Rh positivo, quiere decir que tienes un tipo particular de proteína en tu torrente sanguíneo. Si eres Rh negativo, es que no tienes esa proteína.

Si tienes Rh negativo y el padre de tu bebé tiene Rh positivo, hay muchas posibilidades de que te tu bebé tenga Rh positivo también. En ese caso, tu cuerpo puede producir anticuerpos que atacarán los glóbulos rojos de tu bebé. Las inyecciones de una sustancia llamada inmunoglobulina, administradas a las 28 semanas, deberían prevenir que esto suceda.

Niveles de hierro

Un análisis de sangre puede decirte si tus niveles de hemoglobina son bajos, lo cual es un síntoma de anemia por carencia de hierro. Tu cuerpo necesita hierro para producir hemoglobina y de esa forma transportar oxígeno a través del cuerpo en tus glóbulos rojos.

Si padeces anemia debido a una carencia de hierro, tu médico te aconsejará un cambio en la dieta que incluya comidas que pueden aumentar tus reservas de hierro. También te puede dar suplementos de hierro, que se pueden administrar y digerir fácilmente.

Tus niveles de hemoglobina se comprobarán de nuevo a las 28 semanas. Si te sientes cansada, tu médico podría solicitar otro análisis de sangre previo para ver si la causa es la anemia.

Inmunidad a la Rubeola

La mayoría de las mamás sin inmunes a la Rubeola. Normalmente han sido vacunadas o han padecido la enfermedad de niñas.

Si no eres inmune, tu médico te dirá que debes vacunarte contra esta enfermedad cuando nazca tu bebé. Es importante evitar a cualquiera que tenga o pueda tener la infección mientras estás embarazada ya que, si te contagias de Rubeola durante el embarazo, el corazón de tu bebé, su vista y su oído pueden verse afectados seriamente.

Hepatitis B

Puedes ser portadora del virus de la hepatitis B y no saberlo. Un análisis de sangre es muchas veces la única forma de asegurarse. Si pasas la enfermedad a tu bebé, ya sea antes o después de que nazca, su hígado podría dañarse gravemente.

Los bebés en riesgo de contagiarse del virus de la Hepatitis B de sus madres, pueden protegerse con inyecciones de la vacuna y antibióticos, que han de ser administrados tan pronto el bebé nazca.

Sífilis

Por suerte, esta enfermedad es bastante rara actualmente. De todas formas, si la padeces y no te tratas durante el embarazo, podría causar anormalidades en tu bebé. La sífilis puede incluso hacer que el bebé nazca muerto.

Los análisis de sangre para detectar sífilis pueden producir a veces un falso positivo. Esto es debido a que es difícil distinguir la bacteria que causa la sífilis de otras bacterias que provocan enfermedades que no se transmiten al mantener relaciones de pareja.

Si te diagnostican sífilis, debes tratarte con penicilina. Esto también protegerá a tu bebé de la enfermedad.

VIH/SIDA

Aunque puedes no hacerlo si no quieres, todas las madres deberían hacerse un análisis de sangre para detectar el VIH. Si el análisis de sangre descubre que tienes el virus, se pueden tomar precauciones para evitar que el virus sea transmitido al bebé durante el embarazo, el nacimiento y tras el nacimiento.

Análisis de sangre para trastornos en las células sanguíneas

Tu médico te debería sugerir hacer un análisis para detectar anemia de células falciformes o talasemia si existen indicios de que pudieras padecer estos trastornos. Estos trastornos de las células sanguíneas pueden hacer que padezcas anemia y pueden transmitirse a tu bebé.

Los trastornos de células falciformes son más comunes en personas de ascendencia africana y afro-caribeña. La talasemia es más común en personas de Asia, Mediterráneo, Oriente Medio o de ascendencia africana.

Hay diferentes pruebas para detectar la anemia de células falciformes. El médico te puede pedir que rellenes un cuestionario sobre tus orígenes familiares. Esto les ayudará a decidir qué tipo de prueba es mejor para ti.

Otros análisis comunes durante el embarazo

Es común que durante el embarazo, tu médico te ofrezca hacer análisis para detectar anomalías genéticas que pueden afectar al bebé, como por ejemplo, el síndrome de Down. Una de las pruebas más precisas es el test combinado. Consiste en un análisis de sangre combinado con un escáner de translucencia nucal que se puede realizar al final del tercer trimestre.

Esta prueba combinada, tiene una mayor fiabilidad para detectar si tu bebé tiene algún problema que el tradicional análisis de sangre triple o cuádruple. En algunos casos, esta prueba puede no estar disponible.

Los análisis de control no pueden decirte con total seguridad si tu bebé tendrá algún problema. Si quieres asegurarte completamente necesitarás hacerte una amniocentesis.

Análisis adicionales

Los análisis las siguientes condiciones no se ofrecen de manera rutinaria, pero puedes solicitarlas si piensas que puedes estar en riesgo de padecerlas.

La toxoplasmosis es una infección que se contagia a través de los excrementos de gato, el suelo y la carne poco cocinada. Si la infección se produce por primera vez durante el embarazo, puede dañar al bebé en desarrollo. Esto podría llevar al aborto involuntario o incluso provocar que el bebé nazca muerto. Lo mejor es tomar medidas para evitar la infección.

El estreptococo del grupo B puede hacer que algunos recién nacidos nazcan muy enfermos si se infectan durante el parto. Si te preocupa esto, solicita un análisis entre las 35 semanas y las 37 semanas de embarazo. De esta manera, si el resultado es positivo, se pueden tomar medidas para evitar que tu bebé se vea afectado.

Si tienes una buena razón para pensar que podrías haber contraído la hepatitis C, puedes solicitar un análisis de sangre para comprobarlo.

Puedes estar en riesgo de padecer hepatitis C si:

  • Recibiste una transfusión de sangre antes de la detección en la sangre que introducida en 1992.
  • Tienes un historial de consumo de drogas inyectables.
  • Tienes tatuajes o perforaciones en el cuerpo.

Si tienes hepatitis C, podrás recibir asesoramiento y tratamiento con un especialista.